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| Foto tomada de internet |
A las 9:00 a.m. a todo aquel abuelo que necesitara los medicamentos había que llevárselos, dárselos y asegurarse que se lo tomara. Luego se le informaba al encargado que se los había tomado o no. Durante el tiempo que estuve allí nunca tuve problemas con los medicamentos, pues ninguno de ellos me lo rechazaron.
Si había alguna actividad especial planificada para todos los residentes del hogar, tenía que llevarlos al salón común de actividades de todos los residentes del hogar, compartir con ellos y quedarme hasta que la actividad terminara. Durante el tiempo en que realice mis horas comunitarias en el hogar participe de dos juegos de bingo que distintas organizaciones le llevaron a los residentes.
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| Barriendo áreas comúnes |
Una vez cada dos semanas tenía que limpiar las ventanas del comedor y barrer las áreas comunes por donde los abuelos pasaban, si estas estaban con hojas, de manera que no tuvieran problemas con sus andadores.
Participando del bingo con los abuelos me di cuenta de lo mucho que a ellos le gusta compartir con otras personas y a la misma vez sentirse útiles.
Esta experiencia me dejó ver lo importante que es ayudar a otros, ayudando y algunas veces solo acompañando amamos y somos solidarios con los otros.
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| Limpiando las ventanas del comedor |