lunes, 17 de febrero de 2014

Acompañame

Foto tomada de internet
     En una ocasión ya terminando mis horas comunitarias, uno de los abuelos me pidió que lo acompañara a su cuarto.
No sabía porque y como no estaba autorizado a ir a sus habitaciónes le pregunte al encargado del grupo. Para mi asombro el encargado me dijo que sí lo acompañara a su cuarto pues era que el abuelo necesitaba usar el baño. Jamás pensé que yo pudiese hacer esto, pues en realidad era una de las cosas que al principio de comenzar la labor social le tenía miedo.

     En realidad el abuelo podía hacer sus cosas él solo, yo solo tenía que asegurarme que todo estuviera bien, y que a el abuelo nada le ocurriera en el baño ni en su cuarto.


      Con ésta experiencia aprendí un montón, primero que nada vencí el miedo que tenía y segundo me di cuenta que ya los abuelos me tenían confianza y se alegraban de ver que alguien estuviera allí para darle la mano cuando lo necesitaban.  En ésta como en todas las experiencias anteriores uno se da cuenta lo bien y complacido que uno se siente cuando uno ayuda al necesitado.

lunes, 10 de febrero de 2014

Asistir en otras áreas

Foto tomada de internet
     A las 9:00 a.m. a todo aquel abuelo que necesitara los medicamentos había que llevárselos, dárselos y asegurarse que se lo tomara. Luego se le informaba al encargado que se los había tomado o no. Durante el tiempo que estuve allí nunca tuve problemas con los medicamentos, pues ninguno de ellos me lo rechazaron.

 
Si había alguna actividad especial planificada para todos los residentes del hogar, tenía que llevarlos al salón común de actividades de todos los residentes del hogar, compartir con ellos y quedarme hasta que la actividad terminara. Durante el tiempo en que realice mis horas comunitarias en el hogar participe de dos juegos de bingo que distintas organizaciones le llevaron a los residentes.

Barriendo áreas comúnes
     Una vez cada dos semanas tenía que limpiar las ventanas del comedor y barrer las áreas comunes por donde los abuelos pasaban, si estas estaban con hojas, de manera que no tuvieran problemas con sus andadores.

    Participando del bingo con los abuelos me di cuenta de lo mucho que a ellos le gusta compartir con otras personas y a la misma vez sentirse útiles.

   Esta experiencia me dejó ver lo importante que es ayudar a otros, ayudando y algunas veces solo acompañando amamos y somos solidarios con los otros.

Limpiando las ventanas del comedor

lunes, 3 de febrero de 2014

Un día en el comedor



Foto tomada de internet, no se puede
tomar fotos  residentes.

        Los abuelos tenían asignado un comedor dentro de la facilidad. En el comedor cada abuelo tenía su propio lugar en la mesa reservado para ellos. Cuando era la hora de almorzar, el proceso comenzaba a las 10:45 a.m. y terminaba más o menos hasta la 11:50, había que acompañarlos hasta el comedor. El que usaba el andador solo se acompañaba, mientras los que estaban en silla de ruedas había que llevarlos. En el comedor colocaba a cada uno de ellos en el lugar que le correspondía, por lo que tenía que conocer bien sus nombres. Una vez allí, tenía la responsabilidad de asegurarme que cada uno de ellos comiera bien, ya que dentro de el grupo habían varios que no comían solos, una vez que me aseguraba que los demás estaban comiendo, ayudaba a las encargadas a darle comida a los que no comían solos. Ésta fue tremenda experiencia pues no pensé que pudiera hacer esto, para mí era como dice Jesús, "darle de comer al necesitado", y aunque ya la comida estaba servida yo era el que le tenía que dar la mano al abuelo que me necesitaba.

Foto tomada de internet,
no se puede tomar fotos  residentes.

     El almuerzo tomaba bastante tiempo pues ellos comían a su ritmo. Una vez terminaban los llevaba al salón de actividades de los abuelos y yo tenía que regresar al comedor a recogerlo. Tenía recoger la comida, colocarla en unos envases de desperdicio y llevarla a un lugar asignado en el área de la cocina. En otras ocasiones tenía que limpiar los platos y fregarlos, o limpiar las mesas, barrer y mapear el piso. Como ya había mencionado todas estas actividades muy importantes para el bienestar de los abuelos.

   

Fregando los platos
Llevando los desperdicios al área
asignada.