martes, 4 de marzo de 2014

Crecimiento de mis Valores

Foto tomada de internet
        Como parte del desarrollo de mis valores, mis padres siempre me han fomentado el respeto a los demás, apreciar y ayudar a la gente mayor, pues esto lo veo en la ayuda que mi mamá le da a mi abuela materna enferma, quien es el único abuelo que me queda vivo.  En algunas ocasiones cuando veía la ayuda a mi abuela  o si yo tenía que asistir empujando su sillón de ruedas, me desesperaba porque todo el proceso era tan lento y aburrido. Pero al realizar estas horas comunitarias me di cuenta de la importancia que es acompañar, tener paciencia y no desesperar cuando uno está con un envejeciente. Ellos necesitan sentirse acompañados y van a otro ritmo mucho más lento que el de nosotros, pero como me dijo uno de los abuelos del Hogar: "Así de rápido yo era". Cuando escuche esas palabras entendí lo importante que es ponerse en el lugar del otro. Como dijo Jesús: "No hagas lo que no te gusta de te hagan".


Foto tomada de internet

      Hacer las horas comunitarias en el Hogar Santa Teresa de Jornet me enseñó a valorizar, visualizar y entender el porque Jesús se compadeció de los más débiles de la sociedad. Los envejecientes que necesitan algún tipo de asistencia son parte de los más débiles de nuestra sociedad. Ellos requieren de otros para poder realizar sus tareas de día a día y como todo ser humano, necesitan sentirse amado, acompañado y útiles.





 
Foto tomada de internet    
         En realidad jamás pensé que me atreviese o pudiera hacer muchas de las tareas que tuve que hacer durante mis horas comunitarias, tales como dar la comida a un abuelo o acompañarlo al baño. Todas las tareas realizadas tal vez para otros son cosas tan sencillas pero tan importante para el bienestar de los abuelos. Ahora más que nunca comprendo el dicho que mi abuela, nos dice: "Como te ves me vi; Como me veo te veras".    
     
       Así que siempre que puedes: "Dale la mano a tu abuelo", ayúdalo en todo lo que puedas, te sentiras satisfecho contigo mismo. Algunas veces solo el sentarse a su lado y escucharlo les dará mucha alegría a ellos y estarás acompañando al desvalido, a alguien indefenso. 
     

      
"Así puedes, traten a los demás como ustedes quieren que ellos los traten,
porque en esto consisten la ley y los profetas." Mt 7 12



          

lunes, 17 de febrero de 2014

Acompañame

Foto tomada de internet
     En una ocasión ya terminando mis horas comunitarias, uno de los abuelos me pidió que lo acompañara a su cuarto.
No sabía porque y como no estaba autorizado a ir a sus habitaciónes le pregunte al encargado del grupo. Para mi asombro el encargado me dijo que sí lo acompañara a su cuarto pues era que el abuelo necesitaba usar el baño. Jamás pensé que yo pudiese hacer esto, pues en realidad era una de las cosas que al principio de comenzar la labor social le tenía miedo.

     En realidad el abuelo podía hacer sus cosas él solo, yo solo tenía que asegurarme que todo estuviera bien, y que a el abuelo nada le ocurriera en el baño ni en su cuarto.


      Con ésta experiencia aprendí un montón, primero que nada vencí el miedo que tenía y segundo me di cuenta que ya los abuelos me tenían confianza y se alegraban de ver que alguien estuviera allí para darle la mano cuando lo necesitaban.  En ésta como en todas las experiencias anteriores uno se da cuenta lo bien y complacido que uno se siente cuando uno ayuda al necesitado.

lunes, 10 de febrero de 2014

Asistir en otras áreas

Foto tomada de internet
     A las 9:00 a.m. a todo aquel abuelo que necesitara los medicamentos había que llevárselos, dárselos y asegurarse que se lo tomara. Luego se le informaba al encargado que se los había tomado o no. Durante el tiempo que estuve allí nunca tuve problemas con los medicamentos, pues ninguno de ellos me lo rechazaron.

 
Si había alguna actividad especial planificada para todos los residentes del hogar, tenía que llevarlos al salón común de actividades de todos los residentes del hogar, compartir con ellos y quedarme hasta que la actividad terminara. Durante el tiempo en que realice mis horas comunitarias en el hogar participe de dos juegos de bingo que distintas organizaciones le llevaron a los residentes.

Barriendo áreas comúnes
     Una vez cada dos semanas tenía que limpiar las ventanas del comedor y barrer las áreas comunes por donde los abuelos pasaban, si estas estaban con hojas, de manera que no tuvieran problemas con sus andadores.

    Participando del bingo con los abuelos me di cuenta de lo mucho que a ellos le gusta compartir con otras personas y a la misma vez sentirse útiles.

   Esta experiencia me dejó ver lo importante que es ayudar a otros, ayudando y algunas veces solo acompañando amamos y somos solidarios con los otros.

Limpiando las ventanas del comedor

lunes, 3 de febrero de 2014

Un día en el comedor



Foto tomada de internet, no se puede
tomar fotos  residentes.

        Los abuelos tenían asignado un comedor dentro de la facilidad. En el comedor cada abuelo tenía su propio lugar en la mesa reservado para ellos. Cuando era la hora de almorzar, el proceso comenzaba a las 10:45 a.m. y terminaba más o menos hasta la 11:50, había que acompañarlos hasta el comedor. El que usaba el andador solo se acompañaba, mientras los que estaban en silla de ruedas había que llevarlos. En el comedor colocaba a cada uno de ellos en el lugar que le correspondía, por lo que tenía que conocer bien sus nombres. Una vez allí, tenía la responsabilidad de asegurarme que cada uno de ellos comiera bien, ya que dentro de el grupo habían varios que no comían solos, una vez que me aseguraba que los demás estaban comiendo, ayudaba a las encargadas a darle comida a los que no comían solos. Ésta fue tremenda experiencia pues no pensé que pudiera hacer esto, para mí era como dice Jesús, "darle de comer al necesitado", y aunque ya la comida estaba servida yo era el que le tenía que dar la mano al abuelo que me necesitaba.

Foto tomada de internet,
no se puede tomar fotos  residentes.

     El almuerzo tomaba bastante tiempo pues ellos comían a su ritmo. Una vez terminaban los llevaba al salón de actividades de los abuelos y yo tenía que regresar al comedor a recogerlo. Tenía recoger la comida, colocarla en unos envases de desperdicio y llevarla a un lugar asignado en el área de la cocina. En otras ocasiones tenía que limpiar los platos y fregarlos, o limpiar las mesas, barrer y mapear el piso. Como ya había mencionado todas estas actividades muy importantes para el bienestar de los abuelos.

   

Fregando los platos
Llevando los desperdicios al área
asignada.

lunes, 27 de enero de 2014

Tareas Diarias

 
     
Camino a reportarme al encargado

      Cada vez que llegaba al hogar me reportaba a la encargada o el encargado del grupo de abuelos y estos me asignaban la tareas que debía de hacer. Usualmente lo primero que debía hacer era preparar el area de comedor. El comedor había que barrerlo, mapear y limpiar las mesas. Tenía que recoger lo que se le había caído al piso a los residentes durante el desayuno de manera que estuviera listo para el almuerzo.

     Aunque al principio, en las primeras horas no estaba en contacto directo con los abuelos, sabia que este trabajo, que para algunos lo pudieran ver como fastidioso y aburrido, era de suma importancia pues primero que nada, ¿A quién le gustaría comer en un sitio sucio? piensa, ¿Te gustaría a ti? ¿Tu casa está sucia?. Ponte en el lugar de un abuelo, si te quieres sentir como en tu propia casa, ¿No estaría ésta limpia?. Además mantener las áreas limpia es de suma importancia para la salud física de ellos y por su seguridad pués si no recoges las cosas se pueden resbalar y caer.

     Así que, cada vez que tengas que hacer algo que no te agrade mucho, piensa que lo estas haciendo por el bienestar de otro, y ponte en su lugar, vas a ver que si es necesario.

En estas fotos se puede visualizar el area
del comedor.
   Nota aclaratoria:
     Para poder tomarme estas fotos tuve que pedir permiso al encargado del grupo de abuelos, ya que no se podían tomar con el otro personal ni residentes presentes, por lo que se tuvieron que tomar el mismo día.
Cada residente tiene un área asignada en el comedor.

lunes, 20 de enero de 2014

Conociendo al abuelo

     En el Hogar me asignaron a trabajar con un grupo de 10 a 12 hombres, como yo los llamaba "abuelos". Todos necesitaban de la asistencia de un andador o de un sillon de ruedas para moverse de un sitio a otro, algunos llevaban una conversación, otros necesitaban asistencia para comer.   
                                            
Pero en general enseguida noté que a todos le gustó el sentirse acompañado por otros y que le presten atención. Entre estos el que más me impactó fue un abuelo que se parecía a Tommy Lee Jones, uno de los protagonistas de la película "Man in Black". Éste era bien gracioso y se pasaba haciendome comentarios de todo y noté que le gustaba que yo lo escuchara.

    Al comentarle a mi mamá que entre el grupo de abuelos había uno bien gracioso y se parecía un montón al actor de la película "Man in Black", ella me dijo que era bien curioso porque mi abuelo materno se parecía mucho a Tommy Lee Jones y también era un hombre muy jocoso. Este simple hecho me alegró mucho pues nunca logré conocer a mi abuelo, bueno a ninguno de mis dos abuelos. Con esto me dí cuenta de la importancia de estar al lado de una persona de edad avanzada, de acompañarle y solo escuchar lo que dicen porque primero sentí que no les gusta sentirse solos, necesitan sentirse acompañados y que los aprecien, además es como si estuvieras al lado de tu abuelo.

lunes, 13 de enero de 2014

Comienzo de labor comunitaria

Foto tomada de internet
Foto tomada de internet
      Este año como parte de mis horas de servicio comunitario decidí trabajar con la tercera edad, como yo les llamo con los abuelos, porque el año anterior trabajé con niños con impedimentos, y siempre veo como mi abuela que está enferma necesita de otros para que la ayuden. Por lo tanto pensé que al igual que ella, deben de haber otros envejecientes que necesiten de esta ayuda y compañía y tal vez no la tienen.

En la entrada principal del Hogar
     El lugar que escogí fue el Hogar Santa Teresa de Jornet en Cupey. Este hogar alberga unos 195 ancianos tanto hombres, mujeres y religiosos. Es administrado por las Hermanas de los Ancianos Desamparados, orden religiosa fundada por Santa Teresa de Jornet hace 141 años, cuya vocación es ayudar a los más débiles de la sociedad: las personas de edad avanzada, donde los acogen en un ambiente de familia para poder atender todas sus necesidades materiales, de afecto y espirituales. Las Hermanas tienen 204 Hogares de Ancianos en 19 países, en Puerto Rico tienen 4 Hogares, siendo el de Cupey uno de ellos.
Frente a la entrada del Hogar


     Para poder solicitar la labor voluntaria tuve que entrevistarme con la supervisora encargada de los servicios comunitarios del Hogar Santa Teresa de Jornet, la señora Carmen Santiago, ésta me indicó que bajo ninguna condición yo podía sacarme fotos con los residentes. Por esta razón las fotos que van a parecer en este blog van a ser mías haciendo algunas de las actividades que me asignen o fotos sacadas de internet simulando alguna actividad que ejecute.





En el "tour" de las facilidades, al lado del aréa de la iglesia.